Conversión
Por qué tu web actual no convierte (y probablemente no lo sabes)
Cuatro señales claras de que tu web está perdiendo ventas sin que te des cuenta, y por qué el problema casi nunca es el precio o el producto.
Tienes una web. Recibes visitas. Pero el teléfono no suena y los formularios se quedan vacíos. Antes de cambiar el logo otra vez o de subir los precios, conviene mirar cuatro cosas que, en nuestra experiencia, explican el 90 % de los casos.
1. La página de inicio no responde a la pregunta del visitante
El usuario llega a tu web y, en menos de cinco segundos, quiere saber tres cosas: quién eres, qué haces y por qué debería importarte. Si tu hero dice "Bienvenido a [empresa]" y una foto bonita, no has contestado nada. Una página que convierte empieza con la oferta concreta, no con una bienvenida.
2. No hay rastro de tu propuesta de valor
"En [empresa] ofrecemos soluciones integrales adaptadas a las necesidades de nuestros clientes" es la frase más repetida en las webs españolas. No dice nada. Una propuesta de valor es una frase que sólo tu empresa podría decir: a qué te dedicas exactamente, para quién, y qué cambia para esa persona cuando te contrata.
3. Los CTAs no existen o están escondidos
"Llámanos" en letra pequeña en el pie de página no es un call to action. Un CTA es un botón visible, con texto orientado a la acción ("Reserva una llamada de 15 minutos", "Pide presupuesto sin compromiso"), en color que contraste, y repetido en cada sección relevante.
4. La web no quita objeciones
Antes de comprar, el cliente tiene dudas: ¿cuánto cuesta? ¿en cuánto tiempo? ¿qué pasa si no me gusta? Si tu web no responde a estas preguntas, las responderá tu competencia.
Qué hacer con esto
No hace falta rehacer la web de arriba abajo. Con reescribir la home, mejorar tres páginas de servicio y un par de landings, una pyme suele ver un aumento del 20-40 % en consultas cualificadas en menos de un mes. Es el trabajo que más rápido se amortiza.
En Studio Kronos auditamos webs como parte de un primer diagnóstico gratuito. Suelen faltar tres o cuatro bloques clave, y una vez están puestos, el cambio se nota.